Cómo es tu espacio de trabajo
Para saber si te conviene más trabajar en casa o compartir espacio en un taller, debes analizar bien los pros y contras teniendo en cuenta tu situación vital, tus necesidades y tus objetivos.
El primer aspecto que debes analizar es el espacio donde trabajas, para saber si es adecuado. Vamos ver tres ejemplos de casos que podrían ser el tuyo.
No tengo espacio
Este es el caso más dramático porque, si no dispones de un sitio donde instalarte con tus cosas, ponerte a trabajar se te hará una montaña, cada vez te costará más, tu proyecto se estancará, probablemente acabará muriendo y tú te sentirás frustrada.
En otras palabras, si estás decidida a que tu proyecto avance y no tienes ni un rincón donde poder montar tu espacio de trabajo, empieza ya mismo a buscar un lugar donde trabajar como mereces tú y tu proyecto, o te arrepentirás de no haberlo intentado.
Trabajo donde puedo
Veamos ahora una situación menos desesperada, que plantea más dudas a la hora de decidir si trabajar en casa o fuera.
Imagina que dispones de un espacio suficientemente amplio y cómodo para trabajar, pero que solo puedes usarlo cuando está libre porque se utiliza para otros fines. El ejemplo más claro es la mesa del comedor o de la cocina.
Perfecto, puedes trabajar a tus anchas, pero cada vez que te pones a trabajar, tienes que montar todo de cero y, lo que es peor, luego recoger. Además, probablemente actuará la ley de Murphy y te tocará recoger en el momento en que estés más inspirada, disfrutando más o a punto de acabar algo en lo que llevabas horas trabajando. Por no hablar de los conflictos que pueden surgir porque monopolizas la mesa, porque lo invades todo o porque siempre estás en medio.
¿Cuánto tiempo dedicas
a trabajar?
Te invitamos a que, durante un mes, tomes nota del tiempo que les dedicas a montar y recoger tu espacio.
Te sorprenderá el resultado.
Puedes registrar el tiempo en una hoja de cálculo o simplemente anotarlo en una libreta.
Veamos un ejemplo.
Día 1
Montar: 15 minutos
Recoger: 15 minutos
Dias trabajados: 20
Total: 25 min x 20 días = 600 min
¡¡¡10 horas!!!
¿Sorprendida?
¿Te imaginas tener 10 horas más para trabajar sin agobios?
Tengo mi propio espacio de trabajo
Por último, imaginemos que dispones de un espacio para trabajar solo para ti, por ejemplo, una habitación. Estupendo, eres una afortunada porque espacio físico no te falta. Está claro que tienes cubierta la necesidad más básica para trabajar en tu proyecto.
Trabajar en casa parece la opción más lógica, y la más barata. Sin embargo, existe otro tipo de espacio que es tanto o más importante para que tu proyecto salga adelante: el «espacio mental». Pero este es otro temazo, que prometemos explicar en otro artículo: qué es y cómo influye en nuestro trabajo el espacio mental.
